Los estudios han demostrado que los métodos de brazalete subestiman la presión sanguínea máxima en 10 milímetros de mercurio y la sobreestiman en 10 milímetros de presión sanguínea mínima del mercurio (comparación de los valores de presión sanguínea entre el método utilizando sensores colocados directamente en la arteria y el brazalete) (ejemplo: una persona con una presión sanguínea de 130/80 milímetros de mercurio (13/8) tendría en realidad una presión de 140/70 milímetros de mercurio (14/7) si la presión fuera medida por un sensor colocado directamente en la arteria).