La Opinión - 9 de Octubre de 2007
ELSA LÓPEZ 75 años cumple el Instituto de Estudios Canarios. Mis felicitaciones por tantos años de lucha intentando conservar, rescatar y engrandecer la historia de Canarias.

Desde el 11 de octubre de 1932, fecha de su fundación, el instituto ha realizado cursos, actividades científicas, proyectos, jornadas, conferencias, exposiciones y publicaciones que dan medida del alto nivel de investigación y difusión al que ha dedicado sus esfuerzos y de cómo ha llegado a consolidarse en el panorama del estudio y la observación de la evolución cultural de las islas tal y como lo demuestran los proyectos del Banco de Datos de Biodiversidad de Canarias, terrestre y marino, y el que pretende recopilar, catalogar e informatizar la bibliografía sobre el medio natural, la evolución histórica, la población y la realidad sociocultural de todo el archipiélago.

El Instituto de Estudios Canarios ha permanecido en activo hasta el día de hoy y a él han pertenecido investigadores de la altura de Elías Serra Ràfols, José Pérez Vidal, Gumersindo Trujillo, Juan Régulo, Alejandro Cioranescu..., a quienes se unen quienes todavía están explorando ese extraño y deslumbrante universo de la cultura; hombres y mujeres dedicados a la investigación que unieron y unen sus esfuerzos para que los estudios sobre Canarias tengan una proyección universal. De entre ellos quiero destacar a dos figuras muy especiales para mí: una mujer con la fuerza, la categoría y el talante de María Rosa Alonso (Tenerife, 1910), profesora, escritora, investigadora, ensayista y una de las personalidades literarias más independientes y agudas de Canarias del último siglo; y aquel que fuera mi maestro y amigo durante muchos años, José Pérez Vidal (Santa Cruz de La Palma 1907-1990), profesor, antropólogo y creador literario dedicado en cuerpo y alma a la lingüística y etnografía insulares, a las relaciones entre Canarias y el mundo Atlántico y a diversos aspectos de la obra y la personalidad de Pérez Galdós y que en el campo del folklore prestó especial atención a la arquitectura tradicional, a la ecología y economía y a los diversos aspectos relacionados con los ritos, fiestas y creencias populares.

Pérez Vidal consideraba a Canarias como un encuentro de diferentes tradiciones entendiendo a las islas como una reserva de lo que fue su pasado y, a la vez, presentándolas como espacios abiertos por los que penetraban otras influencias que se adaptaban a sus condiciones geográficas y acababan enriqueciendo su cultura. No se equivocaba. Sus investigaciones han terminado avalando esas teorías y engrandeciendo nuestro patrimonio de la misma manera que lo han ennoblecido las investigaciones de muchos otros. En nuestra memoria están. Gracias a todos ellos y a los que conservan encendida la antorcha.

Gracias en nombre de muchos canarios que aún mantienen en pie la confianza y el aprecio por sus islas.